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quintelosky
Mariscal de Campo OKW

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Publicado: Jue 08 Abr 2010, 11:55 Título del mensaje:
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Curioso sin duda este aar, que historia
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KurtzSteinerz
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Publicado: Lun 12 Abr 2010, 13:13 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra
6. Volando sobre Chicago...
Por la falta de una unidad especializada de reconocimiento y por el evidente desagrado de la RAF respecto a ese tipo de unidades, el MI6 encargó al australiano Sidney Cotton que realizara misiones de reconocimiento clandestino sobre Europa usando los aviones de su compañía, Aircraft Operating Company, que volaban desde Heston, Inglaterra.
Al estallar la guerra en América, la unidad de Cotton se trasladó a Canadá para cubrir el campo de batalla. Su base estaba cerca de Montreal y usaban varios aviones civiles Lockheed 12A equipados con tres cámaras F-24 y una Leica.
Sidney Cotton en 1941*
Era una noche fría y oscura, y el Lockheed volaba por encima de un compacto mar de nubes. Sobre ellos la amarilla luna las bañaba con una sucia luz gris. Hacía mucho frío, y el sargento Cunnings temblaba a su pesar. Mientras, el teniente Morton revisó el altímetro. Tres mil metros.
-Tiempo para bajar para dar un vistazo, Jack.
Cunnings comenzó a preparar las cameras.
-Por cierto, ¿dónde estamos?
-Sobre Chicago. Comenzamos a bajar...
Los motores del avión bajaron su rugido hasta convertirlo en un suave susurro mientras el aparato cruzaba las nubes y entraba en un pálido mar de oscuridad. Algunos manchurrones de luz brotaban aquí y allí en un Chicago dormido profundamente. De repente, el primer haz de un reflector hirió la oscuridad, buscando en los cielos el fuente del ruido. En seguida la antiaérea comenzó a toser granadas que explotaban como negras flores en el aire. El fuego no era todavía muy preciso, pero Morton decidió que no les iba a dar tiempo para corregirlo.
Cunnings informaba por la radio, que crepitaba.
-Zona portuaria bien defendida. Baterías de reflectores por toda la ciudad. No se aprecia actividad de caza nocturna. Fuego AA esporádico. Seguimos adelante. Patrulla de reconocimiento normal.
-¿Alguna respuesta? -preguntó Morton.
-Nada.... Me imaginaba que Chicago sería de otra manera... ¿todavía andará vivo algún gangster por ahí?
-Puedes saltar y bajar a preguntarlo tu mismo...
Al cabo de unos minutos el avión comenzó su regreso hacia los Grandes Lagos.
-Nada. Ninguna respuesta de casa. Tenemos que volver, Jack, o las chicas se suicidaran si creen que he muerto y no quiero tener eso sobre mi conciencia...
-Cuando podrías tenerlas blablabla... oh, cállate...
Morton revisó el altímetro: cuatro mil metros. Nada de AA ni cazas nocturnos. Si todo seguía así de bien pronto estarían de vuelta en casa para tomar un té bien caliente.
-Charlie 3 a Hammer. Objetivo bien protegido. Mucha AA sobre l puerto. Alguna AA aislada tierra adentro. No se aprecia actividad de caza nocturno. ¿Me recibes, Hammer?
Silencio.
-Jack... me pregunto... desde que llegamos aquí... ¿y si Jane piensa que lleva demasiado tiempo sola? ¿Y si se busca un amante? Oh, joder, ¿y si...
-... te callas un rato, Cunnings? Como no cierres la boca, este avión se va a librar de algún peso innecesario. ¿Me recibes, sargento?
-¿Cuánto crees que los sindicalistas van a resistir? ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Un año?
Morton revisó el nivel de combustible y todos los indicadores mientras rezaba para que Cunnings muriera en los siguientes cinco minutos.
-¿Un año? ¿Tú crees que van a aguantar tanto?
-Cuando el ejército británico llegue aquí, todo terminará en seguida. ¿Alguna respuesta de casa?
-Voy a probar otra vez.
Durante toda esa noche y el día siguiente en un pequeño aeródromo cerca de Montreal esperaron a que "Charlie 3" regresara. Finalmente, Morton y Cunnings fueron declarados desaparecidos en combate.
En las orillas de la bahía de George los restos incendiados de un avión cubrían una amplia extensión de tierra.
Un Lockeed 12A Electra Junior similar al pobre Charlie 3
-¡Su primera victoria, teniente White, felicidades! -exclamó el coronel Maxwell-. Ahora, únase a sus compañeros en la celebración antes de que se beban toda la caja de whisky ellos solos!
Con una amplia sonrisa, White salió de la habitación mientras el coronel volvía a leer el informe sobre el avión de reconocimiento sindicalista que había derribado el teniente. Reed y su escoria iban a pagar muy caro haber traicionado a su presidente electo. FDR les iba a ajustar las cuetnas, pensó Maxwell.
[La partida] : En calma. Harland and Wolff funcionan de nuevo (1 para el IC de Belfast) y hay rumores sobre una explosión en la opera de Minsk. Permanezcan en sintonía...
* Entre sus amistades figuraba un tal Ian Fleming.
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Ultima edición por KurtzSteinerz el Mar 13 Abr 2010, 11:31; editado 1 vez
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quintelosky
Mariscal de Campo OKW

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Publicado: Lun 12 Abr 2010, 22:05 Título del mensaje:
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Muy interesante. Ahora a la espera de las primeras maniobras inglesas para recuperar parte de las 'antiguas colonias'
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KurtzSteinerz
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Publicado: Vie 16 Abr 2010, 21:04 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
7. Der Vorsitzender*, Adolf Hitler.
El Syndikalistische Partei Deutschlands, o SAPD (Partido Sindicalista Alemán) fue formado en diciembre de 1918 a partir de la Liga Espartaquista, que surgió de una pequeña facción de radicales del Sozialdemokratische Partei Deutschlands (SPD - Partido socialdemócrata alemán). Miembros del ala izquierdista del SPD dirigidos por Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg, y completamente opuestos a la guerra, se enfrentaron con el SPD, y lo abandonaron. Unos formaron el Unabhängige Sozialdemokratische Partei Deutschlands o USP (Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania) y los más radicales la Spartakusbund (Liga Espartaquista), fundada por Liebknecht, Luxemburg, Clara Zetkin y otros
Tras las revoluciones sindicalistas en Francia y Gran Bretaña, Liebknecht y Luxemburg fueron arrestados de nuevo, junto con muchos otros (como por ejemplo Leo Jogiches, Paul Levi, Paul Frolich, Franz Mehring y Ernst Meyer), y, tras varias semanas de caos, Clara Zetkin y Hugo Eberlein escaparon a Londres, mientras August Thalheimer hacía lo mismo, huyendo a París. Zetkin y Eberlein comenzaron a trabajar en resucitar al SAPD, que había sido prohibido por las autoridades alemanas. Pronto se les unieron en Londres otros expatriados como Paul Levi, Otto Brass, Adolf Hofman, Willi Münzenberg, Franz Mehring y Ernst Meyer, que llegaron a la Unión Británica en el periodo de 1920 a 1929.
Clara Zetkin y Rosa Luxemburg en 1910
Entre la gran comunidad de expatriados alemanes figuraba un desconocido que saltaría a la fama: Adolf Hitler. Hitler había nacido el 20 de abril de 1889 en la localidad austríaca de Braunau am Inn, hijo de un funcionario de aduanas. Un mal estudiante, Hitler soñaba con ser pintor, y dejó la escuela para vivir una vida bohemia e intentar convertir su sueño en realidad, pero fue rechazado en dos ocasiones por la Academia de Bellas Artes de Viena por “carecer de talento". Esto, junto con la muerte de su madre y la falta de dinero, haría que Hitler marchara a Munich, donde le sorprendería el estallido de la Gran Guerra.
Se alistó inmediatamente en el ejército bávaro, sirviendo en Francia y Bélgica como correo del 16.º de Infantería de Reserva bávara, lo que le expuso al fuego enemigo. Fue citado por su valor en dos ocasiones, y recibió la cruz de hierro de segunda clase en diciembre de 1915 y la de primera en agosto de 1918. Quizás por que no era alemán de nacimiento, sus mandos no le ascendieron y no pasó de cabo. El motivo oficial era su carencia de “dotes de mando”. En octubre de 1918, Hitler fue ingresado en un hospital de campaña al quedar temporalmente cegado por un ataque de gases. Posteriormente escribiría que fue durante este periodo en el que se convenció que “la providencia me reservaba para salvar a Alemania”. Este diario, que se convertiría en la base de su famoso escrito político, contenía las vivencias diarias bélicas de Hitler, así como sus pensamientos políticos y nacionalistas, opiniones sobre el futuro de Alemania, e incluso sus poemas y dibujos. Cuando Alemania derrotó finalmente a los Aliados, Hitler se incorporó con gran alegría al delirio general.
Pero, desde este momento hasta su partida hacia su segundo exilio, Hitler cambió. En julio de 1919 fue nombrado Verbindungsmann (informador) de un Aufklärungskommando (comando del servicio de inteligencia) bajo el mando del capitán Karl Mayr, para infiltrarse dentro de la rama bávara del SAPD en septiembre.
El 12 de septiembre de 1919 Hitler estaba de camino a la reunión cuando, al salir de tranvía en el que viajaba, una mula loca que se había escapado del control de su amo, le coceó en la cabeza. Evidentemente, el ejército le dio de baja por enfermedad, tiempo que Hitler aprovechó para vagar por Munich como ya había hecho en Viena. Muchos historiadores discuten de si el accidente causó el cambio de opinión de Hitler sobre los verdaderos “enemigos” de Alemania. A partir de entonces lo cierto es que Hitler toma un profundo odio contra la clase alta y la burguesía, a los que acusan de no haber luchado y sufrido en las trincheras y de robar a los verdaderos héroes su gloria y los frutos de su esfuerzo.
Finalmente, Hitler asistiría a una reunión del SAPD y escuchó al jefe de la rama bávara del partido, Gustav Langhans. Se dice que Hitler quedó tan conmovido que en ese momento decidió unirse al partido. Unos días después dio su primer discurso público.
Unas pocas cabezas se giraron cuando entró el hombre, algo bajo y de aspecto cómico con su extraño bigote. Éste, impasible, se dirigió hacia el atril y habló decididamente con el jefe del partido. Tras un breve intercambio de palabras, el jefe asintió con la cabeza, y con un indiferente gesto con la mano, le permitió que subiera al podio
Hitler comenzó a hablar, con aire tímido al principio. “ Hermanos alemanes”, comenzó. Apenas nadie le escuchaba. La gente estaba aburrida de los inacabables discursos repitiendo las viejas consignas de Marx y Engels y se interesaban más por sus cervezas y por las bromas que por otra cosa. Hitler continuó, sin embargo.
“ Vivimos tiempos felices. Nuestro ejercito no es débil, y nuestra economía no peligra, pero estamos en decadencia. Nadie se preocupa por nada, nadie se interesa por nadie. ¡¡¡NADIE ESCUCHA!!!”
La sala se sumió en un completo silencio. Hitler continuó, tras una fugaz mirada a su alrededor.
" Conciencia, conciencia de nuestra clase, de nuestra situación, de nuestra hermanada. La conciencia en una poderosa arma, camaradas, que, usada adecuadamente contra el enemigo, y no hablo de los ingleses o de los franceses, sino de los capitalistas internacionales, que nos lanzaron a todos, ingleses, alemanes, rusos, italianos, a morir en las trinchera para que ellos pudieran seguir contando sus beneficios en casa. Ellos casi destruyeron este país para aumentar las cifras de sus cuentas corrientes!!!!! ¿Quienes son los culpables de nuestra esclavitud, los que nos roban nuestros ahorros, nuestras familias, nuestra cultura, nuestra victoria? ¿Quien? ¡Ellos! ¡¡¡¡Los RICOS!!!!"
Algunas voces comenzaron a gritar “¡Si!”, “¡Es verdad!” y “¡Escuchar, escuchar!” después de que Hitler hubiera gritado su mensaje de odio. Hitler, sorprendido por su éxito, se sintió flotar en una nube, enamorado de este regalo inesperado.
" Yo os digo, camaradas, que habrá otra guerra, una guerra de clase que nos liberará de nuestras cadenas!!!! Una guerra que causaran nuestros enemigos y que les llevará a la derrota final!!!! Una guerra que creará un verdadero estado de los trabajadores en Alemania, que nos han robados los traidores dentro de nuestra nación y dentro de nuestro partido, esos cobardes que temen llamar ala revolución que ha de salvar a Alemania! La República Popular de los Trabajadores es un hecho, no un sueño! Debemos estar listos para luchar por nosotros, por nuestro pueblo. Esa guerra SI será la GRAN guerra!!!!! "
La gente se puso en pie y comenzó a aplaudir y a gritar enardecida, mientras Hitler les miraba con ojos brillantes y la faz luminosa.
" Debemos trabajar por ello. Ser los maestros de nuestro destino manifiesto, el destino de nuestro pueblo. El futuro es nuestro, camaradas! El mañana nos pertenece! Y debemos llevar esta verdad a lo largo de Alemania primero, y luego de todo el Mundo! Y nos debemos preparar para la próxima Guerra!!"
La gente se volvió loca, mientras Hitler abandonaba el podio, sin ver a nadie, cegado por su refulgente visión.
Desde luego no era lo que el partido esperaba, ni a lo que estaba acostumbrada la masa. No era el típico “trabajadores del mundo, nada tenéis que perder salvo vuestras cadenas”. Era algo diferente. Era algo nuevo
Tras este discurso, era sólo cuestión de tiempo antes de que Hitler tuviera que escoger entre la cárcel o huir a Inglaterra.
* El secretario general
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quintelosky
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Publicado: Sab 17 Abr 2010, 20:27 Título del mensaje:
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Aparece el bigotes en acción, pero como bien dice la situación del país es bien diferente en este mod.
Pues nada, la cosa se va tensando
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KurtzSteinerz
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Publicado: Sab 24 Abr 2010, 13:59 Título del mensaje:
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@quinte: Toma tensión...
Tercera Parte: Los perros de la guerra.
8. Voces de muerte sonaron...
Las reaícse de la Revolución Española de 1936 se remontan a la falldila consittución de 1812 y la restauración del absolutista Fernando VII, que dieron pie a diversas guerras civiles y revueltas, que enfrentaron a reformadores y conservadores en su pugna por destruírse mútuamente durante el siglo XIX. Durante esa centuria, España fue una monarquía constitucional, pero bajo constantes ataques desde todas partes (carlistas, republicanos, etc).
Miguel Primo de Rivera (derecha) y Alfonso XIII (izquierda)
Aunque España permaneció neutral durante la Gran Guerra, 1918 fue testigo de un incremento en las tensiones sociales entre trabajadores, campesiones, facciones políticas y el movimiento anarcosindicalista, cada vez más poderosos. Alfonso XIII apoyó el golpe de estado del general Miguel Primo de Rivera, que anuló la constitución de 1876 y gobernó dictatorialmente entre 1923 y 1930. Puso fin auna sublevación en Marruecos derrotando a Abd el-Krim en 1926, pero no pudo evitar la crisis económica del país y tuvo que dimitir. Fue reemplazado por el político moderado de derechas José María Gil-Robles y Quiñones.
José María Gil-Robles.
El desastre de Annual [véase capítulo 5º, 2ª Parte] y la ola de reclutamientos que siguieron simplemente desbordó el cauce de la inestable política española. El gobierno, que había fracasado a la hora de introducir las reformas reclamadas por obreros y trabajadores, aplastó brutalmente todas las protestas y utilizó al ejército para atajar las huelgas y disturbios que surgieron, añadiendo más errores a los ya comentidos. Entonces el rey Alfonso tuvo un ataque al corazón. t

El partido socialista (PSOE), consideradio como la cabeza del movimiento obrero español, se había convertido en una fuerza a la que había que tener en cuenta. Durante la crisis de Annual Crisis, el PSOE organizó grandes protestas anti-belicistas. En ellas, Francisco Largo Caballero, que lideraba el ala izquierda del partido, llamó a la desobediencia civil en nombre de todo el país, por lo que el gobierno decidió detener a todos los líderes del partido de manera inmediata. Julián Besteiro, que encabezaba el ala moderada del partido, viajó a Zürich para poner a salvo los fondos del partido.
Francisco Largo Caballero
Besteiro intentó reconciliar al partido con el régimen, para evitar su ilegalización, lo que causó la ruptura del PSOE, ya que tanto los que se oponían a la guerra, como Largo Caballero, y los centristas, como Indalecio Prieto, respondieron a la creciente rabia de los trabajadores fundando el Partido Sindicalista Español (PSE), presidido por Largo Caballero. Besteiro continuó al frente del PSOE. Los Radicales, encabezados por José Díaz y Dolores Ibárruri, formar el ala izquierda del PSE.
Entonces estalló el motín de Barcelona.
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Ultima edición por KurtzSteinerz el Vie 04 Jun 2010, 18:41; editado 1 vez
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KurtzSteinerz
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Publicado: Mie 28 Abr 2010, 12:27 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
8. El disparo que se escuchó en todo el mundo...
En la primera página de los periódicos del 21 de marzo de 1937 pasó inadvertida la reforma de la Monarquía Dual. Para poder leer sobre la unión de Polonia y Galicia-Lodomeria el lector tenía que ir a la página número seis. Y para leer las pocas líneas dedicadas a la desaparición de Bosnia como nación independiente debía ir a la diez. La conversión de Rusia en una monarquía Constitucional con Kyril II Romanov como zar aparecía en la cuarta página.
Sic transit gloria mundi...
En la primera se podía leer que el mensaje del rey Jorge VI lanzaba a la nación. Nuevamente Gran Bretaña estaba en guerra, otra vez contra una potencia sindicalista.
A medida que las convoyes que llevaban a bordo a la primera oleada de la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF en inglés) , integrada por las divisiones del Mando de Aldershot, al mando del general Gee, la segunda oleada (el Mando del Norte del general Alexander) se preparó para partir a continuación, mientras los primeros escuadrones de la RAF partían hacia Canadá para apoyar el avance del elementos terrestre en cuanto éste estuviera disponible.
Canadá se preparaba para la guerra, igual que el resto de miembros del imperio y sus aliados (Irlanda, Australia, Nueva Zelanda, la Francia Nacional, Delhi y Sudáfrica), pero con la urgencia causada por tener al enemigo al otro lado de la frontera. Por ello se ordenó que las Fuerzas Occidentales se reunieran en Winnipeg para, desde ahí, marchar sobre el reino de Reed.
Por su parte, el general de brigada Morton se empezaba a preguntar si no había malinterpretado la orden del alto mando de "acelerar" los preparativos. Lo cierto era que su división, la 2ª de Infantería canadiense, había cruzado la frontera ese mismo día, después de años de tensa espera, y por el momento las milicias sindicalistas no estaban representando un gran problema. Ni pequeño tampoco, porque no se las encontraba por ninguna parte.
Lo mismo parecía suceder en el sector occidental del avance. Ni rastro del enemigo en las inmediaciones. El camino hacia Nueva York estaba abierto. El ejército sindicalista, con el grueso de sus fuerzas luchando en el sur y avanzando hacia Washington, había sido pillado por sorpresa.
Sin que Morton lo supiera, los convoyes británicos se habían encontrado con una escolta inesperada. La Kaiserliche Marine había puesto en práctica su plan de guerra en caso de crisis, que suponía controlar el océano Atlántico. Este plan, bautizado con la habitual pomposidad guillerminiana como Unternehem Herrscher der Meere (Operación "Señor de los Mares"), había dispuesto que el Marineoberkommando Nord (Mando Naval del Norte), bajo las ordenes del Generaladmiral Rolf Carls, patrullara el mar. La flota, en cuanto entró en las frías aguas del Atlántico Norte, se dividió en pequeños grupos de batalla para cubrir la mayor área de patrulla posible. Así fue como una fuerza compuesta por el crucero de batalla KMS Gneisenau, los cruceros KMS Emden, KMS Karlsruhe y KMS Königsberg , más las correspondientes escoltas de destructores, se encontraron de repente con un convoy británico que transportaba a parte de la BEF. Entonces ambas fuerzas descubrieron que no eran las únicas en navegar por esa zona.
[NOTA DE LA PARTIDA: Estaba yo mirando mi potito convoy con mis divisiones cuando de repente me encuentro con toda la KM dividida en chorrocientos mil grupos de batalla en plena gincama por el Atlántico Norte... Entonces supe quien había sido el modelo para diseñar la IA: ¡nuestro querido kaiser Billy!]
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KurtzSteinerz
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Publicado: Dom 02 May 2010, 20:11 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
9. En el fondo del océano
Mientras el sol se hundía en el Atlántico, el capitán Cassidy, comandante del CSS Copperfin, levantó sus prismáticos y oteó en el horizonte, para confirmar que su presa estuviera donde lo habían divisado los vigías. El CSS Copperfin (el antiguo R-19 (SS-96)), un submarino costero de la clase R que había pertenecido a la marina norteamericana y que ahora era uno de los pocos submarinos de la flota sindicalista, estaba patrullando la costa este cuando divisaron la presencia de los convoyes británicos.
El capitán Cassidy estaba sorprendido por el buen estado en el que se encontraba el CSS Copperfin, pues éste había sido retirado de servicio en 1931 y destinado a la flota de reserva, permaneciendo anclado en la isla League durante cinco años, hasta que la Revolución lo había devuelto a la vida y había puesto a Cassidy al frente del submarino.
El CSS Copperfin estaba patrullando la costa para ayudar a los buques rápidos que rompían el bloqueo para ir y volver de la Comuna de Francia con las armas y provisiones tan necesarias para seguir con la guerra contra los cerdos capitalistas.
-¡Ahí! -susurró. Cassidy respiró hondo el aire fresco y entró en la torre, cerrando la escotilla.
- Llévanos a profundidad de periscopio -dijo, mientras esperaba que el visor emergiera. Tras girarlo en todas direcciones por fin encontró a la primera línea de mercantes británicos que habían estado vigilando durante todo el día - Motores a media potencia. Rumbo 90 norte.
El submarino comenzó a girar mientras el periscopio descendía, para evitar que su brillo o su rastro de espuma descubriera la presencia del submarino. Mientras el segundo tomaba el mando, Cassidy comenzaba a preparar el ataque contra el convoy.
El CSS Copperfin
El vicealmirante Lütjens estaba en el puente del SMS Gneisenau admirando la formación británica y reconociendo las bellas líneas de los buques ingleses. Su formación navegaba con rumbo sudoeste, explorando la ruta por la que tenían que pasar los Tommies. Y Lütjens estaba mortalmente aburrido. El amanecer contribuía a animarle. De repente, un grito pareció sacarle de sus pensamientos.
-Otra formación británica a proa, Herr Admiral!
Lütjens miró en esa dirección y se quedó perplejo al divisar a toda la Home Fleet, con sus acorazados en una inacabable línea de acero. Se preguntaba por el motivo de la presencia de toda la flota de batalla inglesa cuando otro grito reclamó su atención.
Vicealmirante Günther Lütjens
- Timonel, mantenga el rumbo. No quiero perderme ese objetivo, así que...
-Camarada Capitán! -susurró el ex campesino reconvertido ahora en operador de la radio y el hidrófono del submarino - Tengo una gran cantidad de ruido de hélices que se nos acerca muy deprisa desde el norte!
Cassidy no dudó. Observando por última vez a los mercantes, ordenó:
-Dispare los tubos uno y dos! Inmersión de emergencia! -gritó. Mientras el CSS Copperfin comenzaba su descenso, Cassidy sacó su cronometro y empezó a hacer sus cálculos, contando los segundos hasta la explosión de los torpedos.
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KurtzSteinerz
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Publicado: Vie 07 May 2010, 14:45 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
10. Et in America Ego...
" ...Estas son las notícias de las BBC a la ocho en punto, en el Reino Unido. Hoy se ha confirmado la anexión de Bohemia a Austria. Bohemia, que había gozado de autonomía bajo el control de la corona austríaca desde las negociaciones del Ausgleich de 1927...
...la Union del Don-Kuban, que se mantuvo como un estado independiente tras el fin de la Guerra Civil Rusia, ha reconocido como su señor natural al zar, aunque manteniendo su estatus independiente. Kyril II Romanov , que desdes u ..
...Finalmente, las tropas del Primer Cuerpo de Ejército canadiense han tomado Nueva York, cuyos habitantes han sido liberados de sus salvajes y ...
En alguna parte de America del Norte...
El teniente George C. St Barleigh llevaba a su sección de infantería a través de un devastado pueblecito americano. Su unidad había quedado separada del resto de la compañía, pero él estaba logrando animar a sus chicos con sus bromas y charlas patrioóticas -tanto que más de uno estaba considerando la idea de desertar-, mientras no pensaba demasiado en la explicación que tendría que dar al capitán Blackadder cuando (¿o tal vez era si?) lograba encontrar al resto de la Brigada.
La cara alegre del capitán Blackadder.
Con un poco de suerte, si había leído bien el mapa, podría regresar con su regimiento -doquiera que estuviera-, el Fore and Fit Princess Hohenzollern-Sigmaringen-Anspach’s Merther Tydfilshire Own Royal Loyal Light Infantry. Desde su llegada a Canadá, era necesario decirlo, todo había ido un poco... mal.
Para empezar, tenían que haberlo enviado a Nueva Inglaterra, pero se habían encontrado desembarcando en un olvidado puerto de Terranova. De ahí habían tenido que marchar con premura para unirse a la Tercera Brigada de la Sexta División de Infantería canadiense, que marchaba desde Ontario a Windsor siguendo las tropas que habían entrado en los CSA.
Entonces el sargento Rawlins decidió darle una ayudita al teniente.
-Según el mapa, señor, nuestras tropas están en esa dirección, a unas tres millas.
Lástima que en esa dirección hubiera un precioso y enorme lago, pensó George.
Unas cuantas horas después por fin encontraron a su regimiento, en un pequeño y maloliente pueblecito donde, para alegría de George y no tanto del mayor Blackadder, la sección perdida se reunió con sus camaradas. Bueno," Blackadder murmuró, " nunca es tarde si llueve a gusto de todos.."
-George, me alegro de que por fín estés aquí! - Blackadder dijo, con gran alegría
"Pepepepepero.... no me está gritando..." Se dijo un perplejito George.
-Nuestras larga espera llegó a su término. Mañana por la mañana atacaremos al enemigo.
-Bravo! Magnifico! Tupendo! Dios salve a Britania, al Rey...!
-Y a la Reina Madre, si, George, pero calla antes de que le des una idea infernal a Baldrick. Y tú -añadió, señalando a algo que parecía remotamente humano-, ni te atrevas a abrir tu sucia bocaza.
"Váyase, señor Baldrick, váyase..."
-Ahora las malas notícias. George, por desgracia mañana tendrá que reemplazarme en el mando de la compañía porque tengo que partir, con urgencia, para tomar parte de un breve pero intenso curso de cómo cocinar un Oso Polar a las finas hierbas. Si, es horrible, pero alguien tiene que hacerlo, George.
-¡Pero señor, que terrible! ¡Que pena! ¡Se va a perder quizás el resto de la guerra!
-Si, una pena... se me parte el corazón...
Mientras tanto, en el húmedo Londres.
Lord Halifax estaba almorzando cuando su ayudante, Rab Butler, entró en la habitación.
-Buenos días, Wab, muchas gwacias por veniw. Cweo que tienes algo que comentawme.
-Si, excelencia. Acaba de llegar el embajador alemán, su excelencia el conde Herr Reinhold Ruprecht von Kroenen beim Reinnitz und Rottenburg...
"A ti te pawio una madwe", Lord Halifax pensó, perdiendose el resto de la frase de Butler.
-También está la cuestión de los dos oficiales que fueron acusados de ser espías sindicalistas y de estar conspirando para matar a su Majestad, el rey, excelencia. Las investigaciones han demostrado su completa inocencia, su señoría.
-¿Dwake y Leiter, no es así, Wab?
"Dwake, Wab... el embajador alemán... y el AARtista que me hace decir eso... un cabwón, como mínimo..."
-Efectivamente, excelencia. También está la cuestión del ataque contra uno de nuestros convoyes...
-Ciewto. Oh, estaba pensando en ese oficial, ese tal Blackadder, que fue el principal testigo contwa esos dos bwavos soldados ("Suerte", pensó, "que no son de la Bwigada de Wifles de Wepetición")... si los cargos no ewan ciewtos... eso quiew decir que ese Blackadder ¿es un mentiroso? O, peor aún ¿un cobarde?
-No lo creo, su señoría. ¡Un oficial británico no puede ser ni un cobarde ni un mentiroso! ¡Jamás!
-Hawwy Flashman... -tosió Halifax.
-Perdón, su señoría, pero no le he entendido bien...
-Nada, nada, Wab... como iba diciendo... Qué ha dicho el Primer Ministro sobre el ataque de ese submarino sindicalista?
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KurtzSteinerz
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Publicado: Dom 16 May 2010, 10:20 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
11. "... y recogerás tormentas"
La respuesta de Downing Street al ataque de un submarino sindicalista contra un convoy británico que terminó con daños en un destructor alemán causó considerables debates en el seno del gobierno británico. A pesar de que el Primer Ministro, Winston Churchill, sabía claramente lo que tenía que hacer, pese a las presiones que recibía de Lord Halifax y de Chamberlain para que tomara medidas efectivas, Churchill esperaba a que el instrumento del venganza británica estuviera preparado.
El HMS Eagle, cuyos aviones hundieron al submarino sindicalista.
Finalmente Churchill decidió lanzar a la RAF al ataque, debido al tiempo que la BEF necesitaría para estar operativa, una vez se hubiera completado su traslado transoceánico. Así, en las primeras horas del 25 de marzo de 1937 toda la fuerza de bombarderos medios (Grupos Tácticos 4º y 5º) y pesados (Grupos Estratégicos 2º, 3,º y 5º) de la RAF despegaron desde sus bases en la parte norte de New Hampshire con una cacofonía de motores. Uno podría haber jurado que el león británico rugía a través de los motores de los Fairey Battle, Vickers Wellington y Armstrong Whitworth A.W.38 Whitley que despegaban para comenzar sus misiones.
Para las tropas sindicalistas fue una sorpresa ver a los Wellington volando a unos escasos metros por encima de las copas de los árboles para luego lanzar sus cargas de bombas sobre las trincheras, posiciones de artillería y puestos de mando de la escoria rebelde que defendía Buffalo, dejando a su paso un rastro de destrucción y caos que fue aumentado por los bombarderos canadienses de la segunda oleada.
La fuerza de ataque camino de sus objetivos
Mientras tanto, los Whitleys desencadenaron también un infierno sobre sus objetivos al atacar en el extremo opuesto del campo de operaciones: las bases aéreas de la fuerza aérea sindicalista en Newark, que quedaron reducidas a piras funerarias tras horas de constante martilleo. Sin encontrar rastro alguno de los aviones de la fuerza aérea sindicalista , la fuerza de ataque regresó a sus bases sin recibir un sólo arañazo y entusiasmados por el increíble éxito conseguido en esa mañana.
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KurtzSteinerz
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Publicado: Dom 23 May 2010, 13:15 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
12. "Creo que tengo una idea brillante en mente"
Aunque aliadas sobre el papel las fuerzas de la Commonwealth Británica y la de Estados Unidos mantenían sus propias agendas, pese a lo cual se obtuvieron buenos resultados. El cuerpo de ejército del general Morton atacó hacia el sur, en dirección a Buffalo, para enlazar con las tropas norteamericanas que habían liberado Pittsburgh el 27 de marzo de 1937. Sin embargo, llegados a ese punto, la colaboración terminó: mientras las tropas estadounidenses movían su eje de avance hacia el este, Morton marchó hacia el oeste, rompiendo en cuatro horas las débiles defensas de las milicias que intentaban impedir su avance hacia Cleveland y Akron. Tras esto comenzó una rápida huida de los milicianos sindicalistas que no pudo ser detenida por sus oficiales ni por sus comisarios. El camino hacia Detroit estaba libre, en apariencia.

Dos días más tarde, el ejército norteamericano lograba una doble victoria de manera simultánea: primero en el sur, donde rompieron las líneas de las fuerzas de los CSA y pudieron avanzar en tromba hacia Columbia, tras hacerse con el control de Charlotte y Raleigh. En el norte, ese mismo día, el 29 de marzo de 937, Baltimore era liberada por las fuerzas de Washington. Este éxito fue coronado, tres días después, por la reunión con la vanguardia del ejército de la República de New England, que se había lanzado a la carrera hacia Filadelfia sin hallar más que una simbólica resistencia por parte de las desmoralizadas fuerzas enemigas. El 1 de abril la ciudad era liberada por las tropas de la República, que enlanzarían, horas después, con las norteamiercanas a las afueras de la ciudad. Poco después, al comprobar que la Royal Navy británica cerraba el paso a cualquier ruta de escape o la llegada de refuerzos por mar, los restos de las fuerzas milicianas que defendían Atlantic City se rindieron. Siete mil quinientos sindicalistas marcharon así hacia la cautividad.

Mientras tanto, en Europa...
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KurtzSteinerz
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Publicado: Mar 01 Jun 2010, 12:18 Título del mensaje:
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Tercera Parte: Los perros de la guerra.
13. Tanqueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeees!!!!!
Baldrick escuchaba con sorpresa un silbido que se aproximaba. Se preguntó si serían sus tripas. De repente, se dio cuenta de que el ruido no salía de ellas, sino que se aproximaba hacia él. Entonces un sargento aulló: "Nos bombardean! A cubiertoooooooooo!!!!!". Mientras se preguntaba donde diantres estaría el lugar llamado "cubiertoooooooooooooo" Baldrick se encontró volando por los aires a causa de una explosión que casi le había creado una nueva raja en esa parte donde acaba la espalda. Sus compañeros saltaron como flechas hacia las trincheras y pozos de tirador. Las armas y las cantimploras se dejaban caer por las prisas, mientras el pelotón y toda la compañía corrían hacia los regudios. Cuando Baldrick aterrizó, de cabeza, se encontró en el mismo pozo de tirador en el que estaba el capitán Blackadder (al que veía por duplicado) leyendo con toda la calma del mundo una hoja de papel.
-Oh, mierda! -murmuró el cabo Mason, el bocazas oficial del pelotón, que estaba en el mismo pozo de Baldrick y Blackadder - Esos jodíos Syndies están decididos a jorobarnos el té, los muy hideputas -añadió, con una sonrisa estupidas que hizo que Blackadder se preguntara si merecía la pena pegarle un tiro o no. Mejor no, no era cuestión de ahorrarle trabajo al enemigo.
Un truno hizo que la tierra temblara y se elevaron cientos de fuentes de fango, tierra y metralla, que volaron en todas las direcciones. Las tropas en sus pozos se apretaron contra la tierra con más fuerza cada vez que estallaba una granada o un proyectil pasaba silvando por encima de sus cabezas. Nadie se atrevía a moverse, temerosos de atraer la atención de los invisibles artilleros enemigos. Algunos rezaban, otros apretaban los dientes y otros esperaban, simplemente, a que terminara el bombardeo.
Cuando cesó, un silencio extraño se extendió por la tierra. Las posiciones inglesas estaban cubiertas por una nube de humo y polvo, y Blackadder, para su completo cabreo, se vio obligado a arrastrarse de pozo de tirador en pozo para comprobar si su compañía todavía estaba viva.
-¿Collins? ¿Me escucha, pedazo de loco?
El pozo había recibido un impacto directo, y ahora ya no era un pozo de tirador, sino una especie de cráter lunar. "Pobre joputa -pensó Blackadder-. Ahora necesito otro jefe de pelotón".
Tras varios minutos de agotador esfuerzo, Blackadder logró restaurar el orden entre la tropa y comenzó a gritar ordenes en todas las direcciones.
-Sargento?
-Ñeñor?
"Por qué me tenía que tocar a mi el gangoso del batallón, porqué...?
-¿Algún mensaje del mando?
-¡Ño ñeñor! Ñolo un me'ñaje de loñ jefeñ para que 'temoñ alerta, 'orque dicen que los Ñindieñ podrían 'tacarnos con todañ ñuñ fuerzañ... ¡La poñición debe ñer de'endía hañta l'ultima bala, ñeñor!
"Jopeta", Blackadder pensó con su habitual desparpajo. "Ni nacido en Sevilla hubiera tenido más salero el gangoso este".
-¿No nos falta la suerte, verdad sargento?
Como prueba de ello, el teniente George apareció de repente, con una amplia sonrisa y gritando como un becerro descerebrado.
-¡For pin! Digooo ¡Por fin! ¡Por fin tenemos una oportunidad para darle una buena paliza a esos malditos sindicalistas! -Y entonces gritó hacia las líneas enemigas- ¡Venir si teneis narices, cobardes!
Al ver la cara de Blackadder le dijo:
-¡Oh, señor, no pruebe a engañarme! Usted sabe que yo se que a usted le encanta este tipo de oportunidades para combatir ¡Es para lo que usted vive, capitán!
-Mayor... me han ascendido a Mayor, George.
-Felichidadech, ñeñor! -gritó el sargento.
-Donde está Baldrick? -preguntó George, que no podía parar de sonreir.
-George... intenta hacer algo útil... -Blackadder dijo, haciendo acopio de toda su paciencia- Vete a ver a los Lancashires y diles que vegan a toda velocidad para reforzarnos antes de que los Syndies nos ataquen con todas sus fuerzas. Ah, si puedes conseguir minas, ametralladoras, granadas y cualquier cosa que mate a los sindicalistas por centenares sería de agradecer. Me parece que los vamos a necesitar.
Unos momentos más tarde, mientras la compañía estaba en pleno momento de efeverscente actividad, Blackadder escuchó un rumor procedente de las posiciones enemigas. No le hizo falta usar sus prismáticos, puse conocía harto bien que significaba. "Otra vez los Syndies dando por donde amargan los pepinos", pensó Blackadder.
George preguntó:
-¿Qué pasa, señor?
-Tanques, George... Cientos de tanques...
-¡Hurra! ¡Viva!
-Tanques enemigos, George...
-Oh...
-Tengo una plan, señor...
-Y yo una pistola, Baldrick...
Uno de los anticuados tanques Mk VIII Liberty que osaban desafiar a la calenturienta mente de Baldrick.[/CENTER]
Mientras, en Europa, los Balcanes volvían a ser motivo de preocupación.
La Tercera Guerra Balcánica
@Oriafontan: Gracias 
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KurtzSteinerz
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Publicado: Mie 02 Jun 2010, 13:10 Título del mensaje:
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Y al Kurtzy se le fue la olla...
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Ultima edición por KurtzSteinerz el Vie 04 Jun 2010, 18:42; editado 1 vez
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